domingo, 24 de marzo de 2019

CELEBRACIÓN COMUNITARIA DE LA PENITENCIA

Cuaresma es tiempo de conversión. Por eso, recibir el sacramento de la Confesión es muy importante durante este tiempo, porque nos ayuda a reconciliarnos con Dios y a volver a empezar. Para ayudaros a que recibáis este sacramento tendremos el viernes 29 a las 19h. la celebración comunitaria de la Penitencia.

JORNADA PRO-VIDA

El lunes 25 de marzo es la solemnidad de la Anunciación del Señor. Son nueve meses antes de la Navidad. Este día la Iglesia celebra la jornada por la vida con el lema “El amor cuida la vida”. Que en esta jornada recordemos el valor inviolable de la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural.

DESPEDIDA DE JOSÉ MARÍA

¡¡¡Muchas gracias!!! Queremos agradeceros todo lo que os habéis volcado estos días para preparar la despedida de D. José María. Se ha ido muy emocionado y muy agradecido por todo el cariño que le habéis mostrado. Ahora nos toca seguir teniéndole presente en nuestras oraciones para que su trabajo siga dando mucho fruto. Gracias a todos.

PARLAMENTO DE LA JUVENTUD

Por segundo año nos convoca el Cardenal a los jóvenes de Madrid a tener el “Parlamento de la Juventud”. Será el domingo 7 de abril de 17 a 20:30h. en el colegio de la Consolación. Está pensado para jóvenes de 16 a 30 años. Es una iniciativa que ha pensado D. Carlos Osoro para que los jóvenes tengan más protagonismo en la vida de la Iglesia. Para inscribirse hay un formulario online que os facilitamos en la sacristía

viernes, 22 de marzo de 2019

SACRAMENTO DE LA PENITENCIA

Guía para prepararnos al sacramento de la penitencia.

El Sacramento de la alegría
En nuestra vida todo tiene arreglo, incluso las peores cosas pueden terminar bien (como la del hijo pródigo) porque Dios tiene la última palabra: Y esa palabra es de amor misericordioso

ESQUEMA GENERAL
-          ¿Me acerco al sacramento de la Penitencia por un sincero deseo de purificación, de conversión, de renovación de vida y de una más íntima amistad con Dios, o lo considero más bien como un peso, que solo raramente estoy dispuesto a asumir?

-          ¿He olvidado o a propósito he callado pecados graves en confesiones pasadas?

-          ¿He cumplido la penitencia que me fue impuesta? ¿He reparado los daños que he cometido?
En relación con Dios
-      ¿Amo a Dios sobre todas las cosas?
-      ¿Participo en la Misa los domingos y días de precepto?
-      ¿Comienzo y termino mi día con la oración? ¿Mi oración es una verdadera conversación de corazón a corazón con Dios, o es solo una vacía práctica exterior?
-      ¿Tengo respeto y amor hacia el santo nombre de Dios o lo he ofendido con blasfemias, falsos juramentos o nombrándolo en vano? ¿Tengo respeto con la Virgen y los santos?
-      ¿Existen para mí “otros dioses”, a saber, expresiones o cosas en las cuales pongo más confianza que en Dios, por ejemplo: riqueza, superstición, espiritismo u otras formas de magia?
-      ¿Me he avergonzado de manifestarme como católico?
-      ¿Me rebelo contra el plan de Dios?
-      ¿Respeto la creación de Dios (medio ambiente)?
En relación al prójimo
-      ¿Sé perdonar, tengo comprensión, ayudo a mi prójimo?
-      ¿Siento envidia de lo que otra persona posee?
-      ¿He hablado mal de los demás, juzgo sin piedad tanto de pensamiento como con palabras?
-      ¿He robado, despreciado a los humildes y a los indefensos?
-      ¿Me preocupo de los pobres y de los enfermos?
-      ¿Soy honesto y justo con todos?
-      ¿Incito a otros a hacer el mal?
-      ¿Soy obediente con mis padres, los respeto y honro? ¿Les he ayudado en las necesidades espirituales y materiales? ¿Me he esforzado en el colegio o en el trabajo? ¿He dado un buen ejemplo en toda situación?
-      ¿He rechazado la vida recién concebida? ¿He colaborado a hacerlo?

En relación a mí mismo
-      ¿Soy un poco mundano y poco creyente?
-      ¿Rechazo el pecado, aunque éste sea aceptable según la sociedad? ¿He consentido deseos y pensamientos impuros? ¿He cometido actos impuros conmigo mismo o con otras personas (lujuria)?
-      ¿He tomado alcohol en exceso? ¿He consumido drogas? ¿He arriesgado mi vida injustificadamente (por el modo de conducir, las diversiones, etc.)?
-      ¿Soy soberbio, a veces me creo superior a todos los demás?
-      ¿Tengo el vicio de comer y beber en exceso (gula) o el vicio de fumar?
-      ¿Cómo utilizo mi tiempo? ¿Soy perezoso? ¿Me gusta servir?
-      ¿Siento desanimo o tristeza hacia los esfuerzos físicos o espirituales?
-      ¿Recurro a Dios con confianza también en las tentaciones?
-      ¿Amo y cultivo la pureza de corazón, de pensamientos y de acciones?
-      ¿Nutro venganzas, alimento rencores?
-      ¿Siento odio o enfado descontrolado (venganza)?
-      ¿Soy misericordioso, humilde, y constructor de paz?
-      ¿He sabido ofrecer a Dios mis ocupaciones, mis alegrías y dolores?

En relación a los Esposos
-      ¿Honro y respeto a mi esposo/a en todo momento?
-      ¿He sido siempre fiel en los afectos y en las acciones?
-       ¿Me he preocupado por la educación cristiana de mis hijos? ¿Les he dado un buen ejemplo? ¿Los he apoyado y dirigido como padre?
-      ¿Hago oración por ellos y con ellos?
-      ¿Cumplo mi responsabilidad en la educación de mis hijos?
-      ¿Dejo a mi esposo/a toda la carga de la educación y control de los hijos?
-      ¿Tomo siempre las decisiones sin pedir la opinión del otro?
-      ¿Me pongo de malhumor cuando me pide ayuda para necesidades del hogar?
-      ¿El dinero nos une o nos separa?
-      ¿Cumplo con la moral conyugal y familiar que nos enseña el Evangelio?
-      ¿Sé hacer de mis impulsos sexuales una auténtica demostración de amor humano?
-      ¿Examino serenamente el valor de sus opiniones? ¿Sé ceder cuando no tengo la razón?
-      ¿La ánimo y consuelo en sus problemas o soy yo la causa de estos?
-      ¿Procuro ser comprensivo, sé callar?
      - ¿Sé agradecer todo lo que hace por mí?



Espíritu Santo
inspírame lo que debo pensar,
lo que debo decir,
lo que debo callar,
lo que debo escribir,
lo que debo hacer,
cómo debo obrar para procurar el bien de los hombres,
el cumplimiento de mi misión y el triunfo del Reino de Cristo.